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Volver Curiosidades de la perfumería

Los recuerdos y los olores

01/07/2018
El olor a cloro viaja por el aire. De golpe, te llegan recuerdos de verano de la niñez en la piscina. Nuestra nariz tiene una manera única de hacernos volver a momentos de nuestra vida, causando una inevitable nostalgia. En algunos casos pueden ser recuerdos claros, en otros, simplemente una memoria distante y poco clara.
“Entré en un ascensor con bastantes personas dentro que entraron detrás mío. Estaba detrás de una mujer, de repente su olor me transporta a la infancia y me da un golpe de nostalgia que me dura unos segundos: es Shalimar, un perfume que no había olido en años, y por alguna razón me desencadena unos recuerdos emocionales” , dice Howar Eichenbaum, director del Laboratorio de Neurobiología Cognitiva de Boston University.

Mientras que todos los sentidos están conectados con las memorias, los olores en concreto son los únicos capaces de desencadenar un cúmulo de memorias emocionales. ¿Pero por qué? Después de que un olor es analizado por nuestra nariz, viaja a través del nervio craneal por el bulbo olfativo, que ayuda al cerebro a procesar olores. Como el bulbo olfativo pertenece al sistema límbico (sistema que controla la respuesta a estímulos), este puede fácilmente acceder a la amígdala, que juega un papel importante en las memorias emocionales.











“El olfato supone un input muy fuerte en la amígdala, que procesa la emociones. Las memorias que evoca son fuertes”, expone Eichenbaum.
Esta cercana relación entre el olfato y la amígdala es una de las razones por la que los olores desencadenan recuerdos nostálgicos.
 
“El hecho más curioso es que cuando, a propósito recordamos un momento de nuestra vida, no solemos usar la memoria emocional, sino que normalmente recordamos los detalles, pero no la manera en la que nos sentíamos”, afirma el Dr. Ron DeVere, director de la Clínica de Trastornos del Olfato y del Gusto, de Austin Texas, además de ser miembro de la Academia Americana de Neurología (AAN).
“Cuando hueles algo, es muy posible que no identifiques el olor, pero sí lo asocies a alguna memoria.”, añade DeVere.
 
Por otro lado, también hay una estrecha relación entre el sistema olfativo y el hipocampo; una estructura del cerebro crítica para el desarrollo de las memorias. Aunque el sistema olfativo interactúa con las zonas del cerebro que desarrollan los recuerdos y las emociones, este no conecta con zonas más desarrolladas del cerebro.
“Los olores sí traen memorias”, afirma categóricamente el Dr. Ken Heilman, distinguido profesor de neurología y salud psicológica en la Universidad de Florida, y miembro de la AAN. “Mientras que las palabras entran a través de las zonas racionales del cerebro, los olores entran como las zonas más emocionales del cerebro”. Esto explica por qué aquellos olores que nos traen recuerdos son nostálgicos y emocionales, además de poco concretos y detallados. Esto se debe principalmente a que los primates hemos evolucionado de tal forma que hemos desarrollado más el sentido de la visión y oído que el olfativo.
 
Ahora sabrás por qué un olor te trae recuerdos difusos, quizás sea el olor de un perfume, o un champú, o una flor. Al final y al cabo, los recuerdos forman parte de nuestra vida, y siempre no acompañarán durante nuestro camino.